El “feixe”

el feixe para cultivar

El “feixe”,  un peculiar experimento hortícola que perpetramos hace un par de años por éstas tierras.

Todo parte de una comedura de tarro sobre los bancales profundos…  Buscábamos argallar alguna astucia que aprovechase las ventajas de éste método de cultivo prescindiendo de su principal inconveniente.

100_3697

Bancales profundos(y elevados) clásicos

Para explicarlo como se debe enumeraremos algunas de las virtudes del bancal,  conocidas primero en la teoría a través de los elogios del viejo Seymour  y más tarde confirmadas por la propia experiencia práctica:

– Facilidad para el laboreo de la tierra con herramientas puramente manuales(gadaño, bilda y pala  de cavar fundamentalmente) debido a la escasa compactación resultado del riego por goteo y el acolchado permanente.

– Escasa proliferación de adventicias y escasa evaporación del agua de riego debido a la cobertura vegetal (aquí usamos paja).

– Escasísima pérdida de nutrientes por lixiviación debido a que nunca hay encharcamientos.

100_3800

Bancal de secano con ajos

En el lado negativo sólo 2 pegas, que en el fondo son la misma:

– No es gratis. A no ser que seas de la élite del recicle te tocará hacer una inversión maja en el sistema de riego.  Tuberías principales de polipropileno, mangueras exudantes o de goteo, llaves, racores, filtro de anillas, depósitos, teflón…  La lista puede encoger o aumentar dependiendo de lo sofisticado del sistema pero la diferencia con la técnica de riego tradicional de acequia e inundación es más que notable.  Todo la infraestructura que necesitamos para el sistema de riego de la huerta de casa se resume en un único y singular elemento: la azada. Sólo con ésta herramienta y una mayor o menor pericia para mover tierra de un lado para otro las plantas sacian su sed.

– Lo que necesitas comprar viene siendo básicamente petróleo. Regando a surco te lo gestionas con un herrero y un palo de fresno o aliso cortao en un menguante invernal. En los bancales te toca comulgar con la industria petroquímica.

100_3794

Andábamos dándole vueltas a ésto y tangencialmente conocimos por internet amics de ses feixes. un increible sistema de riego que idearon los musulmanes en la isla de Ibiza para cultivar en un área de humedales.

A una de las cabezas pensantes que por aquí andamos se le ocurrió fusionar la idea del  bancal profundo con éste sistema basado en canales subterráneos de piedra interconectados.

Aficionadxs como somos a los trabajos intelectuales la idea de cavar una gran zanja y mover algunos miles de kilos de piedra parecía bastante seductora.

Éstos son los pasos que seguimos para hacerlo:

1. Cavar una zanja de unos 80 cms. de hondo, dejando unos pasillos laterales un poco más elevados. El ancho total son 1,20 m. para el bancal más los pasilllos, aproximadamente 1,70 m. Para evitar en lo posible el volteo de horizontes separamos la tierra en 2 montones, uno con la capa superficial de tierra fértil y otro con la capa arcillosa de abajo.

 

2. Rellenar la base con unos 30-40 cms. de canto rodado recolectado en las inmediaciones del río llamas .

100_3778

Un ewok supervisando el progreso de la obra

3. Subir los muretes laterales de piedra seca hasta la cota del suelo y añadir una capa de grava y piedras finas en el fondo del bancal para evitar que la base empedrada se tupa de tierra con el tiempo.

100_3781

4. Rellenar con la tierra que se sacó al principio recordando no alterar el orden de los montones.

5. Rastrillar y contemplar plácidamente la faranóica obra.

100_3793

6. Buscarle un sitio a la tierra sobrante. En nuestro caso sirvió para engordar el suelo de una zona pobre de la parcela donde ahora habitan unos pequeños  líneos de frambuesa.

100_3774

Estábamos expectantes por ver si funcionaba el invento y funcionó. El agua entra de la acequia por los canales laterales a través de los cuáles fluye hacia la zapata corrida de piedra que recorre el fondo del bancal, desde ahí el efecto de la capilardidad tira de ella hacia las raíces de las plantas. Si se es cuidadosx con el tiempo y el agual que se le echa nunca se encharca(por lo que no se compacta) y se consigue una humedad óptima y regular por todo el bancal que aguantará los 8 días de rigor hasta la llegada del siguiente riego.

El primer año pusimos muchos cultivos para ver como funcionaba con plantas con sistemas radiculares diferentes y todo tiró bastante bien. Hubo unas cebollas espléndidas, rabanitos (en flor en la foto), pimientos, tomates…

100_3917

El segundo año lo pusimos todo de una judía tubular de mata baja de la cooperativa orgánica austriaca reein saat que conservamos desde hace años porque es exquisita.

Hasta ahí el repaso al feixe. Es evidente que para una superficie grande supone un tajo brutal, pero para alguien con pocos recursos , mucho tiempo,  gran afición al deporte y acceso a grandes cantidades de piedra puede ser una buena opción. También he oído que en bancales muy estrechos con un un suco a cada lado pueden conseguirse buenos resultados , pero cargar toneladas de piedra fortalece el cuerpo y dignifica a la persona!

Anuncios

Un pensamiento en “El “feixe”

si quieres puedes comentar este contenido, muchas gracias!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s